Proceso

En Vetraria entendemos la vidriera como una disciplina artística más.

Desde esta perspectiva la labor creadora exige un profundo conocimiento de la historia del arte, un dominio del dibujo y la pintura y de una serie de procesos artesanales como el trabajo con metales, la manipulación del vidrio, etc.

Dependiendo de la naturaleza de la obra se utilizan materiales y procedimientos diferentes, pues no es igual una vidriera de hormigón que una vidriera emplomada, pero en general la metodología de trabajo es la misma.

Todos los proyectos siguen un riguroso proceso de elaboración que comienza con la toma  de datos inicial y la investigación histórica y documental de la obra desde diferentes puntos de vista.

Una vez concluida esta fase se realizan los bocetos a escala, donde se determina la forma plástica y estética, la distribución de calibres, las gamas cromáticas, etc.

Tras la aceptación de la propuesta se realizan cartones a escala 1:1, a carboncillo donde quedan definidos los calibres en verdadera magnitud, su entonación y la estructura mecánica.

Posteriormente se realiza un cartón de corte que defina únicamente la forma de los calibres y el vidrio que se ha de usar.

Con este cartón se selecciona el vidrio y se cortan todos los calibres. Una vez cortados se pintan con grisallas, esmaltes y amarillos de plata y se cuecen en un horno de mufla si la obra lo requiere.

Este proceso puede exigir hasta seis cocciones distintas para cada calibre.

Una vez completo el proceso de pintado se emploman y cementan los paneles o se montan con resinas o concretos.

Finalmente se realizan una serie de refuerzos metálicos a base de varillas calibradas curvadas siguiendo el dibujo, que se anclarán a la vidriera mediante soportes de bronce estañados u otro tipo de solución, con el propósito de aumentar su resistencia mecánica y se montan en su ubicación definitiva.

Creación

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